Lógicas y Utopías / Acabemos la pobreza, acabando la corrupción

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Juan de Dios Rivas Velásquez

Venezuela es hoy el País más corrupto del mundo y por eso ya somos el País más pobre. Hay que salvar a Venezuela y para Hacerlo hay que recuperar las fortunas robadas y poner preso a todos los corruptos, testaferros, clanes de familiares ladrones y a los enchufados que facilitaron la apropiación indebida.

Las formas de corrupción varían, pero las más comunes son el comprar armas, vehículos, equipos y bienes públicos que no sirven o son viejos, dar contratos de obras a familiares y personas vagabundas que aportan dinero a los gobernantes y luego no terminan las obras o utilizan materiales y equipos de mala calidad. Hacen uso ilegítimo de información privilegiada y el patrocinio; además de los sobornos, el tráfico de influencias, la evasión fiscal, las extorsiones, los fraudes, la malversación, la prevaricación, el caciquismo, el compadrazgo, la cooptación, el nepotismo, etc., las denuncias son muchas y las evidencias son más. Hay miles de Gobernantes del Socialismo del SXXI, malos opositores y familiares, amigos y testaferros con millardos de millones de Dólares en el Extranjero y aquí mismo en Venezuela, eran muy pobretones y ahora tienen Empresas de aviones, fabricas, hatos, televisoras, seguros, bancos, etc., etc.

Lo que ha sucedido y sucede en PDVSA, CVG, Fiscalía, Tribunales, Gobernaciones, Alcaldías, Administración Publica, Banco Central, FANB, etc., es dantesco y criminal. Y no nos sirven los Acueductos, no hay gasolina, no funciona la CANTV, IVSS, Movilnet, Hospitales, etc., etc.  Es urgente salir de esta corrupción voraz y maléfica… hay que cambiar a los corruptos gobernantes y nombrar una COMISION DE PROBOS NOTABLES para que recupere lo robado y se deposite en UN FONDO ANTI POBREZA y se comience a RECONSTRUIR EL PAIS, CREAR EMPLEO CON SUELDOS Y SALARIOS BUENOS Y METER PRESO A LOS CORRUPTOS.

La corrupción supone un grave obstáculo para avanzar en la consolidación de los sistemas democráticos, amenaza la estabilidad política, genera pobreza y produce una pérdida de credibilidad en el gobierno y en las instituciones públicas. El daño es evidente y lo vemos hoy en toda Venezuela. Se mueren de hambre y necesidades nuestros adultos mayores, niños, etc., la educación es muy mala y cara, y la angustia de los padres es terrible.

Además, dificulta el pleno ejercicio y disfrute de los derechos humanos pues se acentúa las desigualdades sociales al imposibilitar la disponibilidad y gestión eficiente de los recursos de los que nuestro país dispone y ha permitido se lo roben.

La corrupción ha existido siempre en mayor o menor medida y de manera evidente y grosera con el Socialismo del SXXI. Nuestro atraso en el desarrollo socio-político y económico de los estados, municipios y comunidades es total y las características y circunstancias inciden en las causas de mayor pobreza, muertes e injusticias.

En términos generales, pueden distinguirse grandes factores que generan o contribuyen a perpetuar la corrupción.

La sociedad venezolana ven la corrupción como parte de su cultura Socialista.

Hoy en Venezuela el Chavismo/Madurismo es muy corrupto, y en algunos estados y municipios más que en otras, se ha venido concibiendo que la ejecución de ciertas conductas o comportamientos que hoy en día son considerados manifestaciones de una sociedad corrupta (recurrir a “contactos” para asegurar un contrato, realizar pagos de facilitación, dar obsequios tras la aprobación de un permiso), son normales e incluso positivas para poder avanzar el PSUV y desarrollo de la mala economía que nos queda.

En muchos países comunistas y socialistas la corrupción se asume como parte de la vida política diaria y del desarrollo normal de las instituciones y empresas, produciéndose una amplia tolerancia social hacia una cultura de la ilegalidad generalizada o reducida a grupos sociales ´Bolichicos, Enchufados, Testaferros con Televisoras, Bancos, Líneas de aviones, etc.´ que consideran que “la ley no cuenta para ellos”; creencia que termina formando parte de la cultura de un país u organización en la que se resta importancia al fenómeno.

Basta de impunidad y falta de legislación anticorrupción adecuada.

La impunidad es una de las principales y más claras causas de corrupción en el SSXXI. Aunque en la mayoría de los países del mundo se castiga la corrupción, especialmente después de la proliferación de tratados internacionales y del avance en la concienciación política y social de la necesidad de combatirla y exista un ordenamientos en el que se castiga la corrupción y  se persigue activamente al corrupto y testaferro.

Que el ordenamiento jurídico de un estado no castigue severamente estas conductas genera una impunidad y el favorecimiento de la cultura del “todo vale”, que favorece sin duda la proliferación más importante de corrupción para un país. Que no se elimine o limite la concesión de indultos y la existencia de aforamientos en casos de corrupción, refuerza también en cierto modo esa sensación de impunidad generalizada que se produce cuando el sistema político y legal no castiga esas conductas de manera contundente. Si acabamos la corrupción… acabamos la pobreza, mal vivir y vagabunderías de hoy.

 

 

rvjuandedios@gmail.com

 

 

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