Neymar fracasa en otro intento de salir de París

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abc.com.-El jugador podría forzar su salida, que rondaría los 170 millones de euros, cifra muy elevada para el Barça, con una economía maltrecha y otras prioridades.

La crisis económica generada por la pandemia del Covid-19 y la testarudez del PSG, que se niega a negociar cualquier traspaso con el Barcelona, son las grandes amenazas para dar al traste con el regreso de Neymar al Camp Nou. «Está con mucha ganas de volver, siempre se mostró arrepentido.

Él hizo mucho por volver y eso sería el primer paso para intentar llegar. En el Barça siempre estuvo bien, tiene un nivel muy alto, es un jugador diferente, con mucho desequilibrio, con uno contra uno, con gol», desvelaba Leo Messi poco antes de que se decretara el estado de alarma y la viabilidad económica de los clubes se viera amenazada.

No obstante, el futuro del paulista parece

ligado al Parque de los Príncipes. Intentó el Barcelona su fichaje el pasado verano, impelido por los pesos pesados del vestuario, y no llegó a una entente. Nasser Al-Khelaifi se negó en redondo a negociar un precio razonable y desechó todos los nombres que el club catalán puso sobre la mesa para formar parte de la operación y abaratar el precio del traspaso. Podría volver ahora a la carga explotando la vía de la FIFA, con el jugador recurriendo al artículo 17 del Reglamento sobre el Estatuto y la Transferencia de Jugadores del organismo presidido por Ceferino para forzar su salida, ya que en Francia no existe la figura legal de la cláusula de rescisión. La norma deja patente que el «periodo protegido» para el club es de tres años y si pasado este periodo un futbolista mantiene el mismo contrato sin haber renovado, se reconoce su derecho a abandonar el equipo abonando una indemnización. De forma unilateral, sin causa deportiva justificada, la iniciativa de Ney puede acabar, en última instancia, en el Tribunal Arbitral del Deporte (TAS), que será quien determine una compensación al PSG.

Los letrados de Neymar y del Barça calculan que este valor, que se determina en función de parámetros como el coste del fichaje, su amortización y la edad del futbolista, entre otros, puede rondar los 170 millones de euros, que tendrían que ser pagados al contado. Una cifra excesivamente elevada para un Barcelona que tiene otros objetivos prioritarios que centran la ingeniería financiera de los ejecutivos del club. Lautaro Martínez y Miralem Pjanic son los escogidos. El argentino costará 111 millones durante la primera quincena de julio en virtud a un acuerdo especificado en su contrato, ya que el Italia tampoco existen las cláusulas de rescisión.
Lautaro y Pjanic, prioridades

El club azulgrana, que ya tiene un acuerdo con el argentino, trata de abaratar la operación con futbolistas como Arturo Vidal, Todibo y Semedo, pero en Turín prefieren dinero en efectivo. «Lautaro no está en venta. El Barça nos contactó y tenemos una buena relación, pero les dijimos que no le vamos a vender. Sólo hay una forma de alejar a Lautaro Martínez del Inter… y es el pago de su cláusula», aseguró tajante Piero Ausilio, director deportivo del Inter. En el caso de Pjanic, con el que también hay un principio de acuerdo, hay diferencias con la Juventus, que quiere a Arthur y se ha encontrado con la negativa del brasileño a moverse del Camp Nou.

Con una situación económica complicada, una masa salarial desbordada y la necesidad de generar ingresos para poder acometer los fichajes de Lautaro y Pjanic, parece harto improbable que se pueda abordar el regreso de Neymar, que cada vez tiene más claro que su sueño de vestir de nuevo la camiseta azulgrana no podrá cumplirse. «Neymar se podrá ir si pagan 300 millones», insiste Al-Khelaifi cada vez que le preguntan por la situación del paulista, que está dispuesto a rebajarse sus elevados emolumentos para poder volver a jugar junto a su admirado Leo Messi.

El pasado verano, Barcelona y Neymar sentaron las bases de un acuerdo por si fructificaba el traspaso y el atacante las sigue manteniendo. Sus ganas de regresar son tan grandes que ha rechazado una prima de renovación de 100 millones de euros que el jeque qatarí le ha puesto sobre la mesa para prolongar su vinculación más allá del 2022. Con un salario de 30 millones netos por temporada, gracias al acuerdo comercial con el Qatar National Bank, estaría dispuesto a rebajarse drásticamente la ficha para percibir las mismas cantidades que cuando militaba en el Barcelona. El club catalán, además, le arrancó el compromiso de retirar todas las demandas que tiene interpuestas contra la entidad, aunque le abonaría los 30 millones que le retuvo cuando se marchó al PSG durante el verano de 2017 pagando su cláusula de rescisión, de 222 millones de euros.
Arrepentido de ir a PSG

Pensaba Neymar que brillaría con luz propia alejándose del intenso resplandor de Leo Messi. Jugando para el argentino jamás podría lograr un Balón de Oro, uno de los objetivos del brasileño, que ha visto como se devaluaba su valor y menguaban sus objetivos. Se le quedaba pequeña la Ligue 1 por el dominio absoluto del PSG y seguía sumando fracasos en la Champions League, auténtico escaparate mundial para una estrella. Lleva tres años encerrado en una jaula de oro de la que no puede escapar y sin los alicientes que encontró en su etapa en la Liga española. Sabe que se equivocó y que poco puede hacer para repararlo.

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