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    ¿Busca Nicolás Maduro una guerra con Guyana?

    Quizás sea simplemente un alarde o un afán de distraer a los venezolanos sobre la pésima situación económica que vive el país pero el presidente Nicolás Maduro este fin de semana introdujo un elemento importante en la discusión con Guyana por el territorio Esequibo.

    No está claro sí Venezuela quiere ir a una guerra con Guyana, pero a lo mejor el 9% que tiene Nicolás Maduro en las encuestas, genera que se plantee ese escenario. Algo así como huir hacia adelante, estrategia muy utilizada por el chavismo desde que llegó a dirigir la nación.

    Lo que sí es cierto es que Maduro usó guáimaro del bueno cuando afirmó que Guyana pone en peligro la paz en la región.

    Es decir, introduce la posibilidad de un conflicto entre ambos países por un territorio que no es solo montañas: Hay una gran reserva de minerales y en la salida al mar, que es en realidad sobre lo que más interés tiene Guyana, hay gas y petróleo.

    Gas y petróleo que la Exxon Mobil trata de explotar y por eso Guyana realiza rondas de negociaciones para otorgar concesiones de explotación en esas aguas territoriales venezolanas, no en el territorio Esequibo.

    ¿Pero en qué momento comenzó todo?

    La Capitanía General de Venezuela, creada por Carlos III en 1777, incluía los territorios de la antigua provincia de Guayana, que ocupaba la misma región Esequiba.

    La lucha contra España para penetrar en el Caribe y en el norte del continente por parte de los neerlandeses fue tenaz en el siglo XVII y XVIII.

    Sin embargo, el Tratado de Extradición entre España y Países Bajos de 1791 reconoció a la «colonia del Orinoco» como parte del territorio hispánico que lindaba hasta el Esequibo.

    Tras haberse apelado al gobierno de Estados Unidos, este propuso un arbitraje entre las partes en conflicto.

    En 1899 se conformó en París un tribunal cuya decisión formal se conoce como el Laudo Arbitral de París. El fallo concluyó con la cesión del territorio al oeste del río Esequibo a Reino Unido.

    Sin embargo, siendo que Venezuela no estuvo representada directamente, ya que los dos representantes de Venezuela fueron nombrados por los Estados Unidos, no representando al Estado venezolano, esta declaró la nulidad de la sentencia, actitud que mantuvo décadas después, alegando además importantes vicios que invalidan la decisión arbitral.

    El 12 de noviembre de 1962, el ministro de Relaciones Exteriores de Venezuela, Marcos Falcón Briceño, hizo una exposición en la Comisión de Política Especial de la Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas (ONU), para denunciar el Laudo Arbitral alegando componenda y vicios de nulidad justificativos de un despojo.

    Posteriormente, Venezuela y el Reino Unido, con la presencia del gobierno colonial local de la Guayana Británica (próxima a obtener la independencia), firmaron el Acuerdo de Ginebra del 17 de febrero de 1966, donde se estipuló crear una comisión mixta para buscar un mecanismo para dar por terminado el conflicto.

    El 26 de mayo de ese mismo año, la Guayana Británica obtiene la independencia, llamándose a partir de entonces República Cooperativa de Guyana.

    Desde ese momento el Reino Unido traspasa al nuevo país la cuestión de la disputa territorial sobre la Guayana Esequiba, igualmente sujeto al Acuerdo de Ginebra.

    Venezuela reconoce el nuevo país reservándose expresamente sus derechos de soberanía sobre la Guayana Esequiba, al oeste del río Esequibo.

    Fallos en democracia

    Durante el primer gobierno de Rafael Caldera, se firma el Protocolo, o Tratado multilateral, donde se estableció la suspensión por doce años de los artículos I y IV del Acuerdo de Ginebra de 1966, que definían la contención de Venezuela sobre el Tratado de 1899 en los límites de Guyana y Venezuela, así como la aplicación del artículo 33.º de la Carta de las Naciones Unidas, respectivamente.

    Luego los gobiernos de Carlos Andrés Pérez, el primero, y Luis Herrera Campins no hicieron nada ante el vencimiento del Protocolo de Puerto España.

    Fallos en el chavismo

    Y se llega entonces al gobierno de Hugo Chávez quien en función de impulsar la creación de PetroCaribe, permite que Guyana eleve sus aspiraciones sobre el territorio Esequibo y lo más importante la salida al mar. Nicolás Maduro era el canciller, por cierto.

    Ahora Guyana con el apoyo de una de las siete hermanas petroleras, Exxon Mobil, lleva adelante el proceso de concesiones de bloques de gas y petróleo.

    La semana pasada como para enredar más el asunto, la Asamblea Nacional anunció que convocará un referendo para consultarle al pueblo sobre el territorio Esequibo.

    Ese anuncio que seguro tuvo una intención electorera porque al actual gobierno no le gusta hacer algún tipo de referendo, se convirtió en un bumerang para el gobierno de Maduro porque el secretario general de la OEA, Luis Almagro, tomó el anuncio para volver a golpear a Venezuela en su reclamación sobre el territorio Esequibo.

    La secretaría general de la OEA en su comunicado dijo que “el 21 de septiembre de 2023, el régimen de la “Asamblea Nacional” de Venezuela acordó por unanimidad convocar a una Consulta Pública Nacional “para que el pueblo fortalezca la defensa” y “los derechos inalienables de Venezuela” sobre la disputa territorial con Guyana. Condenamos este uso indebido de un referéndum porque es ilegal según el Acuerdo de Ginebra de 1966, y porque usos indebidos similares de este instrumento han servido como pretexto en el pasado reciente para tratar de justificar las peores acciones entre Estados, incluido el crimen de agresión”.

    La OEA reitera que Venezuela y Guyana comparten la responsabilidad de resolver su disputa en un espíritu de buena vecindad y de conformidad con el derecho internacional y el Acuerdo de Ginebra para buscar soluciones pacíficas a la disputa territorial.

    Además, la Secretaría General de la OEA continúa apoyando el derecho soberano de la República Cooperativa de Guyana a ejercer su franquicia en su área marítima establecida y adjunta, de conformidad con el derecho internacional y los principios de las Naciones Unidas, concluyó Luis Almagro.

    Así llegamos como nación a la nueva etapa de la ignorancia e indolencia para continuar con la misma gestión diplomática de todos los gobiernos venezolanos con respecto al tema del Esequibo, cuando ahora el presidente Nicolás Maduro vía sus redes sociales llamó mentiroso y manipulador al presidente de Guyana.

    “¡Basta ya de mentiras y de intentar ocultar la verdad histórica que pesa sobre la controversia por el territorio Esequibo, cuya única vía de resolución, usted bien lo sabe, es el Acuerdo de Ginebra de 1966. Basta de irresponsabilidad, manipulación, Dobles discursos, hipocresía y de falsa victimización. En su afán de complacer a los poderosos intereses transnacionales, está convirtiendo a Guyana en una sucursal de la ExxonMobil!».

    Los pasos que está dando su gobierno violan la legalidad internacional y ponen en riesgo la paz de la región, advirtió, siendo esta la primera vez que Maduro introduce el elemento a la discusión.

    «Si es genuino y sincero su interés por la Paz le propongo una reunión promovida por el CARICOM para retomar el Acuerdo de Ginebra de 1966. Presidente Irfaan, no permita que la ExxonMobil por sus intereses indebidos, lleve a Guyana a la escalada de un conflicto».

    La Ley de Murphy señala que “No importa cuan mal esté una situación, siempre puede estar peor”. Eso parece ser lo que pasa en Venezuela.

    Carmen Carrillo

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